Tratamiento especializado de las glándulas tiroides, paratiroides y suprarrenales
En Quirea abordamos las enfermedades de las glándulas endocrinas mediante una planificación individualizada y técnicas quirúrgicas orientadas a minimizar el impacto de la intervención.
Nuestro equipo trata patologías de la tiroides, las paratiroides y las glándulas suprarrenales con un enfoque preciso y adaptado a cada caso. La prioridad es actuar sobre la glándula afectada preservando al máximo las estructuras cercanas y reduciendo el impacto funcional de la cirugía.
En los procedimientos suprarrenales seleccionados, la cirugía robótica permite trabajar con mayor control en una zona anatómica profunda y de difícil acceso.
La cirugía endocrina comprende el tratamiento quirúrgico de enfermedades que afectan a glándulas encargadas de producir hormonas esenciales para el funcionamiento del organismo.
Cada caso se estudia teniendo en cuenta el diagnóstico, la actividad hormonal, las pruebas de imagen y las características generales del paciente.
Tratamiento de nódulos sospechosos, tumores tiroideos, bocios y otras enfermedades que pueden requerir la extirpación parcial o total de la glándula.
Localización y extirpación de una o varias glándulas paratiroides aumentadas de tamaño o con funcionamiento excesivo, responsables de una elevación del calcio en sangre.
Tratamiento de lesiones localizadas en las glándulas suprarrenales, tanto aquellas que producen hormonas en exceso como las que presentan características sospechosas por su tamaño o apariencia.
Abordaje quirúrgico de determinados casos de síndrome de Conn, síndrome de Cushing y feocromocitoma, tras una valoración endocrinológica completa.
En cirugía endocrina, unos pocos milímetros pueden separar la glándula que debe tratarse de nervios, vasos sanguíneos y estructuras esenciales.
La visión ampliada, los instrumentos precisos y la planificación preoperatoria permiten realizar una disección controlada y adaptar la extensión de la intervención a las necesidades de cada paciente.
Tratamiento del tejido afectado procurando preservar las estructuras sanas próximas.
Identificación y control de los nervios laríngeos durante la cirugía tiroidea para reducir el riesgo de alteraciones en la voz.
Conservación de las glándulas paratiroides y de su aporte sanguíneo para mantener la regulación del calcio.
El tamaño y la localización de la incisión se ajustan a cada intervención para reducir su impacto estético sin comprometer la seguridad.
Extirpación de una parte de la tiroides para tratar nódulos, tumores localizados u otras alteraciones, conservando tejido sano cuando es posible.
Extirpación completa de la tiroides en determinados cánceres, bocios o enfermedades que afectan a toda la glándula.
Localización y extirpación de las glándulas responsables del exceso de hormona paratiroidea para ayudar a normalizar los niveles de calcio.
Extirpación de una glándula suprarrenal mediante cirugía robótica en casos seleccionados de tumores o producción hormonal excesiva.
No. La mayoría de los nódulos tiroideos son benignos y muchos únicamente requieren seguimiento. La cirugía puede recomendarse cuando existe sospecha de cáncer, síntomas compresivos, crecimiento significativo o producción hormonal excesiva.
En la tiroidectomía parcial se extirpa únicamente una parte de la glándula, habitualmente uno de sus lóbulos. En la tiroidectomía total se retira toda la tiroides.
La extensión de la cirugía depende del diagnóstico, el tamaño y la localización de la lesión y de si existe afectación de uno o ambos lóbulos.
Después de una tiroidectomía total es necesario tomar hormona tiroidea de forma continuada. Tras una cirugía parcial, algunas personas mantienen una función suficiente, mientras que otras también pueden necesitar tratamiento.
Existe un riesgo de alteración temporal o permanente de la voz debido a la proximidad de los nervios laríngeos. La disección cuidadosa y, cuando está indicada, la monitorización nerviosa ayudan a reducir ese riesgo, pero no pueden eliminarlo por completo.
No. La decisión depende de su tamaño, apariencia, crecimiento y actividad hormonal. Algunos únicamente requieren seguimiento, mientras que otros deben extirparse por su funcionamiento o por sus características.
No. La cirugía robótica se utiliza principalmente en procedimientos seleccionados, como determinadas suprarrenalectomías. El abordaje se elige según la glándula afectada, el diagnóstico, la anatomía y la seguridad de cada paciente.
En Quirea estudiamos su situación, revisamos las pruebas disponibles y le explicamos con claridad las opciones de tratamiento y los posibles abordajes quirúrgicos.
Puede ponerse en contacto con nuestro equipo para solicitar una primera consulta, resolver dudas o recibir más información sobre nuestras especialidades.